Archivo,  Introspección

No se puede aspirar a más

¿Quieres saber mis aspiraciones? Soy demasiado joven como para saber el sentido de la vida. El propósito, el objetivo, o esa sensación de haber vivido todo lo que he podido o más. Soy demasiado joven para saber lo que es levantarse por las mañanas y decir «no quiero nada más». Pero puedo entender que nacemos para morir. Que todo acaba terminando, y que nuestro paso por este mundo es, cuanto menos, corto.

Pero eso también debería enseñarnos a agradecer cada amanecer. Agradecer tener un día más en esta vida, para dejar nuestra huella, para crear recuerdos eternos, para valorar lo que realmente importa, y para ser y hacer lo que nos haga felices en realidad. Soy joven y  aún así una sola vida me parece demasiado corta para todo lo que quiero hacer, para todo lo que quiero ver. La vida sin amor es una vida incompleta, que te impide ver lo que implica perder a alguien que no puedes recuperar.

Nos convierte en muertos vivientes que lo único que hacen es levantarse, ir a trabajar, volver a casa, dormir, levantarse e ir a trabajar de nuevo. Me río yo de los zombies. La vida sin dolor nos vuelve robots fríos y calculadores. Tiene gracia, me considero una persona nocturna que le encanta dormir. Dormir horas y horas mientras la vida ocurre ahí fuera. Ojalá supiéramos valorar todo lo que tenemos sin necesidad de perder algo que realmente queremos para darnos cuenta. Todos vamos a desaparecer, pero solo unos pocos vivirán teniendo esto en cuenta. Vivirán cada segundo como si fuera el último, y tan solo se arrepentirán de lo que no les dio tiempo a hacer.

No quiero formar parte de este grupo de personas, y espero que el día de mañana, cuando ya haya vivido todo lo que debiera, cierre los ojos, orgullosa de los recuerdos que he logrado construir.

No se puede pedir más. No se puede aspirar a más.

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Mi CV dice de mí que voy de SEO con título en PPC y me va el SMO. Qué locura. Los desconocidos dicen de mí que rubia lista en mano es tan poco habitual que se dejan encandilar. Yo digo que Jekyll&Hyde y aquí no ha pasado nada.

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