Archivo,  Introspección

Cuando

Cuando los días son copias unos de otros, idénticos, sin nada fascinante que contar.
Cuando te sientes sola y nunca habías estado tan acompañada.
Cuando gritas en tu interior, callas lágrimas, miras hacia otro lado o camuflas tu vacío con mal humor.

Cuando sientes que eres menos que una persona corriente, un segundo plato caducado, una buena opción de diversión pero no de estabilidad.
Cuando la envidia es mayor que el amor.
Cuando el odio te hace olvidar por qué quieres.

Cuando te das cuenta de que lo mejor de ti misma no es suficiente.

tough girl

Cuando sabes que eres la intermediaria que hace que otras personas sean felices, pero reivindicas tu derecho a ser feliz a pesar de los tacos y las impertinencias. Cuando piensas que tu problema reside en tu físico pero, en realidad, te das cuenta de que es mucho más grave que eso.
Cuando sacas fuerzas de dónde no las hay para esbozar una sonrisa aún cuando lo único que quieres es llorar delante de todo el mundo.

Cuando finges ser normal cuando lo único que te hace sentir bien es ser «rara«. Llega ese momento en que la opinión de los que te quieren es mayor que tu necesidad de desahogarte.

Te das cuenta de que eres la única que se preocupa por el «qué dirán» antes que por el «qué pienso yo«. Lo pasas mal pero al ver a los demás, sientes que tu dolor no es digno de doler. Si crees en los finales felices, todo esto hace que el mundo sea un juego. Y lo peor de todo es que la esperanza remata la jugada, torturándote cada día, silenciando tus lágrimas, acallando tus gritos. Porque se supone que algún día llegará.

Pero sólo se supone.

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Mi CV dice de mí que voy de SEO con título en PPC y me va el SMO. Qué locura. Los desconocidos dicen de mí que rubia lista en mano es tan poco habitual que se dejan encandilar. Yo digo que Jekyll&Hyde y aquí no ha pasado nada.

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