forzar-salida
Archivo,  Introspección

Forzar salida [Force to close]

Desde fuera no puedes verlo, pero estoy perdiendo de nuevo. No hay «forzar salida» que valga. Tengo un demonio que me está devorando las entrañas. Mi garganta sangra y en la oscuridad de este cuarto, pensando en lo que me espera, me oculto bajo las mantas y dejo que mi impotencia moje las sábanas. Me tapo la cara para amortiguar el sonido de mi cobardía. No quiero que me escuchen. No quiero preguntas. Pero estoy bien. Claro que sí.

Repito las mismas respuestas como si fuera un robot. «Me fui porque» «Me cambio porque.» Digo lo que esperan oír. La verdad solo la sé yo, y nadie puede entenderla.

Ahora mismo no quiero ser ni estar. No quiero luchar. Solo quiero un poco de nada sin remordimientos, un silencio sin calorías, una calma que acelere mi metabolismo. Necesito que ser feliz sea compatible con dejarse llevar. Necesito que este mundo invente la forma de hacerme ver mis errores antes de cometerlos por décima vez. Un dejavú en streaming que me quite las ganas de comerme el mundo para llorarlo después sobre la almohada. Por favor, un forzar salida aquí y ahora.

Me he dado cuenta de que las lágrimas silenciosas son las que más duelen. Cuánto más me esfuerzo por ocultarme del mundo, más me cuesta acallar a mis emociones. No escuchan. No hacen caso. Explotan, como mi cuerpo cuando me olvido de la flagelación.

Hoy me han dicho que me querían. Ayer me dijeron que me querían. Después vi una foto mía en Facebook y supe que ya nada sería suficiente. Jamás podré querer a la imagen que me devolvía la pantalla. Tres años luchando contra mi peor versión, ganando la batalla, y en el momento de la verdad, en el reencuentro, luzco como si el tiempo no hubiera pasado.

Los últimos años encerrada en el gimnasio nunca ocurrieron, aparentemente. Nunca sabrán lo perfecta que fui, lo mucho que sufrí para serlo, lo bien que me sentí al estarlo. Lo fuerte que fui. Solo recordarán la maldita foto en la que mi cara ocupó toda la imagen. Si tan solo hubiéramos quedado hoy hace un año, todo habría sido diferente.

Este cuarto lleva mi infancia pintada sobre las paredes, pero también arrastra tristeza en cada esquina. Hogar, dulce hogar. Ya no hay espacio para tantas preguntas sin respuesta. No hace falta que te cuente nada. No hay nada que decir cuando los ojos hablan.

Puede que solo necesite un abrazo y un forzar salida de todo cuanto entra, infecta y se queda.

More at:
Facebook
Tumblr
Google+

Force it to close

You cannot see it from the outside, but I’m losing again. There’s no «force it to close» available. I have a demon inside me, devouring my guts. My throat bleeds in the darkness of this room and I cannot help but hiding myself under the sheets whilst thinking of everything that is yet to come. The blanket gets wet by my impotence and I silence the weeping by covering my face with both hands. I don’t want to be heard. I don’t want to answer questions. But hey, I’m fine. Definitely.

I repeat the same answers automatically, like a robot. “I left because” “I’m changing because” I give them what they wanna hear. Only me knows the truth, and it’s far from their understanding.

I don’t wanna be right now. I don’t wanna go back. I don’t want to fight. I just want a bit of nothing without regrets. A free-calorie silence, a calm that accelerates my metabolism. I need happiness and letting go to be a perfect match. I ask for this world to create the way of identifying the same mistakes before making them for the tenth time. I need a streaming dejavú capable of removing my willing to conquer the world and cry it all over my pillow afterwards. Please, I need a force it to close right here, right now.

I realised silent tears are the most painful ones. The more I try to hide myself from the world, the more it takes for me to mute my emotions. They don’t listen. They don’t obey. They explode, as well as my body when I forget the flogging.

Today a friend of mine told me she love me. Yesterday another friend told me the same. Then I saw a picture of me on Facebook and knew that nothing would be enough for me to love the photo displayed on my screen. After three years fighting and winning my former me, and in the moment of truth (the reunion) I showed as if time never passed.

All these years locked up in the gym just vanished in the air. It never happened, apparently. They’ll never know how perfect I was, how much did I suffer to gain what I think I deserved. They will never know how good it felt when I made it and how strong I was. They will only remember this damn picture with my face filling the whole screen. If only we met today last year, everything would have been different.

Mi CV dice de mí que voy de SEO con título en PPC y me va el SMO. Qué locura. Los desconocidos dicen de mí que rubia lista en mano es tan poco habitual que se dejan encandilar. Yo digo que Jekyll&Hyde y aquí no ha pasado nada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *