no eres tú
Archivo,  Introspección

No eres tú

No eres tú, nunca lo fuiste. Siempre ha sido cosa mía. Porque quiero ser ella. Quiero ser la chica de las canciones. Quiero ser la protagonista de la película romántica. Ésa que se lleva una declaración en medio de un restaurante, en portugués. Quiero ser Kate para que Leo me diga que saltará conmigo. Quiero ser la chica que vive eternamente en un noviembre dulce.

Me gustan las escenas de película porque casi nunca suceden en la vida real. Tienes que rebasar un límite no establecido de lo que sea (miedo, ansiedad, ganas, vergüenza, inseguridad, paciencia…) para lanzarte. Solo así la locura tiene sentido.

Me gusta pensar que, algún día, seré yo la culpable de que alguien desborde su límite y no tenga más remedio que coger el toro por los cuernos, plantarse frente a mí, y ponerme el mundo en bandeja. No puede ser tan complicado enamorar a alguien lo suficiente como para que me lo perdone todo antes incluso de haberlo cometido. O que necesite mi sonrisa para fabricarse la suya. Es una ventaja de tener toda la vida por delante, que no sé qué me deparará mañana.

Y mira que hay posibilidades, porcentajes y cálculos estadísticos que afirman que todo puede salir mal y que nada de lo que esperamos acabe sucediendo. Pero con apenas 26 años, me resulta imposible no creer que la magia existe y que yo, por ser yo, valgo lo suficiente para que se deshagan de la espada y de la pared.

Porque no hay nada mejor que ser feliz siendo tú misma, contigo misma. Pero compartida, la vida es más.

La impaciencia de quien mucho corre estropea el compromiso de quien de verdad quiere parar de contar en minutos. Que no, que las relaciones no se miden en tiempo. Todo lo contrario. Cada día es una cuenta atrás de lo que te queda por vivir con esa persona. Es un tesoro, porque es finito, acabará. Pero no.

No me rindo. No puede ser que en este mundo tan cambiante no haya sitio para soñadoras. Quiero ser la chica con la que te cruzas por la mañana, y te quedas con ganas de más. Y vas detrás, y averiguas quién soy, y haces algo para que sepa que existes. ¿Por qué no me ocurren esas cosas? Que la vida solo es una, el tiempo no vuelve y yo también tengo mi derecho a sentirme especial, a ser la única, la elegida. La primera opción de alguien.

Quiero ser la chica que inspiró a Shakespeare (una de ellas, al menos) Quiero ser la mujer que inspire al genio sin conocer. Quiero ser la chica que conociste en el tren de camino a Viena, el amor de tu vida, una historia por la que nadie apostaría. Quiero ser la chica por la que cogiste un vuelo. O por la que lo perdiste. Quiero ser la mejor decisión de alguien, el orgullo de sus ojos, el fuego de su mirada, el deseo de sus secretos, el riesgo que jamás creyó que podría asumir. Quiero ser todas ellas.

More at:
Facebook
Tumblr
Google+

Mi CV dice de mí que voy de SEO con título en PPC y me va el SMO. Qué locura. Los desconocidos dicen de mí que rubia lista en mano es tan poco habitual que se dejan encandilar. Yo digo que Jekyll&Hyde y aquí no ha pasado nada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *