maleficent
Archivo,  Introspección

Todo pasa por una lección

Cuando creía que ya no podía conectar con nadie más porque he recibido tantos golpes que no confío ya ni en mi sombra…la vida viene y me deja KO. Todo pasa por una lección. Y la mía es que no pasa nada por dejarse querer, por una vez.

Cuando escuchas Here comes the sun por primera vez en un parque de Madrid, a la sombra de un árbol mientras compartes cañas con tus amigos, la letra te deja indiferente. No ocurre lo mismo si cambias escenario y la reproduces en Escocia, un día cualquiera de un invierno cualquiera. La letra cobra vida.

All you need is laugh

Un día pasas de sentir por encima de tus posibilidades a aceptar la estimulación mental de alguien que no te deja pensártelo dos veces. Dos. Ese número que me persigue últimamente en secreto mientras yo cuento con todos los dedos de una mano. Siempre me ha gustado pensar que tengo salidas de emergencia, y “de sobras” por los que sentirme agradecida. Es la forma más rápida que conozco de desprenderme del miedo. En realidad soy incapaz de desprenderme de nada. Por eso a veces hasta el simple hecho de andar se hace complicado cuando llevo todo lo mío conmigo. Pero a lo que iba. No hay nada que no cure la risa.

Mientras esperas a la decisión correcta, enamórate de los errores.

Sin estar

Desde la cafetería puedo ver a través de la ventana. Ha empezado a llover pero los peatones aún no lo saben. Está siendo un día normal y corriente. Solo que no lo es. Pero aún no lo sé. Giro la cabeza y me quedo mirándole.

– ¿Dónde estás?

Niega con la cabeza, y coloca los cubiertos sobre el plato. Me mira con sus dos espejos y tengo claro que no va a volver.

Senti-mientos

No me digas que has venido para quedarte porque ya te marchaste una vez. Aquí se viene a apostar por lo que podría ser. Y tú te fuiste tras ganar la primera mano. No me vengas conque vas a cambiar el país porque ya lo hemos oído antes. Miéntenos de forma sutil, o invádenos con crudas realidades.

Pero no contigo

Me miras dándome la vida mientras atas tu imaginación solo para contemplarme a mí. Has aprendido a detectar mis autocríticas antes incluso de que cobren vida, y ahí estás tú para empujarlos. «Permíteme que insista» se ha convertido en tu anuncio y mi pesadilla. Porque siempre quise vivir un amor así, pero no contigo.

Contigo descubro que no hay nada más bonito que escuchar a otra persona hablar lleno de ilusión sobre algo mientras te mira a los ojos. Éso debe ser amor, explicar tus sueños sobre papel y no poder apartar la mirada de otra persona. Te mueves al son de mis caprichos, pero no te importa, porque para ti no hay otro ritmo. No existe otra corriente que desvíe tu camino. Me preparas el desayuno, cantando bajo esta lluvia que no cesa, porque sabes cuánto odio levantarme sobre mojado. Me regalas tus planes, porque hay hueco, perspectiva y tiempo. Pero me faltan ganas, y tú miras a otro lado. Contigo vivo y no vivo, no disfruto de todo lo que siempre deseé.

De verdad. Daría lo que fuera por vivir intensamente todo lo que me das cada día. Pero no contigo.

Créditos de la foto: Anne Marthe Widvey

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Mi CV dice de mí que voy de SEO con título en PPC y me va el SMO. Qué locura. Los desconocidos dicen de mí que rubia lista en mano es tan poco habitual que se dejan encandilar. Yo digo que Jekyll&Hyde y aquí no ha pasado nada.

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