merece la pena
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Petición de amistad

¿Cuántos amigos tienes en Facebook? ¿Te has parado a contarlos? ¿Con cuántos de ellos hablas regularmente? ¿Les importas? ¿Te importan? Seré yo, pero cada día me aburren más los likes ajenos, y me cansa gente que me envía una solicitud de amistad ni se moleste en saludarme cuando nos cruzamos por la calle. No puedes dejarte querer por todos, me digo, no puedes esperar que se comporten como tú te comportarías con ellos. Porque no son tú.

Algunas personas demuestran lo que sienten comprando regalos, regalando palabras, estando pendientes de lo que necesitas, dejándote notas sobre la nevera, o un detalle sobre la mesa, o un mensaje tonto por la mañana, o enviándote una canción que les recordó a ti. Otras directamente te miran a los ojos y te dicen cuánto te echan de menos, o lo mucho que te quieren, lo perdidos que estarían sin ti en sus vidas. Porque no tienen tiempo para perderlo. Ríen a carcajadas, sin importarles cuántos oídos molestan con su felicidad. Saben lo que quieren, saben lo que no tienen y lo que duele perder lo que importa. No les pierdas de vista, y absorbe cuanto puedas de ellos.

carrie fisher versando imposibles

Algunas personas no saben cómo llegar a ti. Simplemente se limitan a no expresar sus sentimientos, mientras te invitan a un café de vez en cuándo, o prestan atención cuando decides contar algo personal. Su inteligencia emocional no da para más, no saben demostrar cuánto les importas porque nunca tuvieron que hacerlo. Ésos son los más difíciles de descifrar, porque creen que vivirán eternamente, y a ti se te acaba el tiempo. Pero les importas.

Luego están los que no les importas lo más mínimo. Solo buscan estar conectados a ti de alguna forma para beneficiarse de todo lo bueno que puedes ofrecer. Por eso hacen lo mínimo posible para tenerte en órbita. Una llamada de vez en cuándo, un mensaje cada x meses, unos cuántos likes en tu perfil, solo para saber que sigues ahí, para hacerte saber que no se han ido y quieren su dosis de ti. Lo que realmente están haciendo es mantener esa conexión. Así es más fácil buscarte si necesitan algo de ti. Di no. Ciérrales la puerta en las narices. Sin matices, sin diplomacias.

El otro día me propuse medir el tiempo que dedico a gente que no daría ni media hora por mí, y los cálculos aún me tienen por los suelos, mendigando unos minutos que sé que nunca me darán. Y después me he puesto a sumar el tiempo que paso con la gente que marca la diferencia entre estar sola y sentirme sola. Apenas me da para un café con ellos cada día.

Mi rincón de calma, mi paz interior, mi refugio antiestrés se muda a otro país. Me lo dijo el otro día, que ya era hora de cambiar. Y que lo sentía, pero que ahí me quedaba con exceso de tareas, preocupaciones y estrés que ya no sé cómo combatiré.

Pensé en cómo recordaría Edinburgh en unos años cuando mire atrás, si serían buenos recuerdos, si sentiría cosquilleos en el estómago al recorrer las calles que una vez fueron su rutina. Si se arrepentiría de mudarse, o por el contrario, volvería con una sonrisa propia de la nostalgia archivada. Giré el espejo y me miré a mí. Me pregunté si todo lo que hacía merecería ser recordado en unos años. Si la gente que me rodeaba ahora merecía mis penas, minutos, quebraderos de cabeza y un espacio en mi memoria. Como bien me dijeron hace poco, ya es hora de cambiar algunas cosas.

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Mi CV dice de mí que voy de SEO con título en PPC y me va el SMO. Qué locura. Los desconocidos dicen de mí que rubia lista en mano es tan poco habitual que se dejan encandilar. Yo digo que Jekyll&Hyde y aquí no ha pasado nada.

4 Comentarios

  • el trollo

    Perla I can sense you have been hurt many times. Your writing cuts straight to the heart of this. It is raw and powerful and true! never stop writing. viva la revolution

  • Andres

    Cuando veo que mucha gente es capaz de ver la vida de la misma manera, me preguntó por qué cuesta tanto encontrar ese lugar donde no sintamos que tiramos el tiempo a la basura, regalando lo bueno a cambio de nuestra propia felicidad. Creo que la teoría es más fácil que la práctica.

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