gucci guilty
Archivo,  Introspección

Prepárate

Me das atención, te dejo entrar y rompes lo primero que tu confianza se cree capaz de controlar. Te echo. Te vas y no vuelves, pero te quedas a observar cómo arreglo lo que has roto. Espacio y tiempo pasan, y mi indiferencia acaba enamorándose de tu curiosidad. Se va, y tu curiosidad le sigue. Tu indiferencia entra en escena, y me he quedado sin espacio o tiempo.

Pero me vuelvo a abrir a ti, te dejo pasar y.

Jugamos a un juego diferente, cada uno con sus propias reglas, sin negociaciones, sin tiempos muertos o descansos. No hay comodín del público, no hay letra pequeña. No hay final. Nos repetimos en un bucle que solo acabará cuando uno de los dos deje de importarse.

Siempre he tenido debilidad por los chicos tranquilos porque nunca sé si están bailando en un sueño paralelo o arrastran el peso del mundo sobre sus hombros. Quiero que seas la calma de este puto caos al que llamo mi mundo.

Dime qué necesitas para acercarte más a mí, porque ya no puedo con la distancia que nos hemos puesto. Y te tengo delante. Dime cómo quieres que sea para que dejes de mirar a otro lado. Que me tienes delante. Orbitamos a ritmos diferentes en un mismo espacio.

Dime qué tengo que hacer para que te olvides de que puedes perder, porque no eres el único. Dime qué necesitas para sentirte como en casa y haré lo posible para que me veas como una candidata a nuevo error. Porque y si no.

No, espera. No digas nada. Ya me encargo yo.

reglas diferentes

La próxima vez que entres, estaré esperándote con lo más frágil bien escondido y una copa de vino. Quieres tener el control, quieres ganar. Quieres que la pared sea lo único que te impida atravesarme. Bien. Yo me desharé de las expectativas y jugaré bajo tus reglas. Pero tú vete despidiéndote de la inseguridad. Ya no te pertenece.

Que qué le pido al 2017. Que el paseo más largo que dé sea desde mi puerta hasta tu alma. Que no haya más ventanas que los cristales que tienes por ojos. Y que tu entrada se sitúe en la forma más extensa de tus labios. Y poder llamar con la punta de la lengua, para abrirme paso por un destino desconocido. Que soñar despierto se convierta en un hábito de escépticos. Que respirar tenga más sentido que el de renovar nuestra conciencia con cada bocanada. Que todo mi mundo se pare unos segundos para mirarme y leerme el pensamiento. Y que siga su curso.

Que ya está bien de jugar a pillarnos, que me toques y me despierte.

Sí, prepárate porque mi amor propio viene pisando fuerte. Porque puedo, porque quiero, porque vivimos en el siglo XXI, porque la vida puede ser una película mientras yo sea la protagonista, y porque odio los quizás. No tengo nada que perder, salvo campos de batalla, memoria interna y mordiscos. No voy a parar hasta arañarte tus pocas certezas. No voy a parar hasta tenerte entre mis piernas. Para todo lo demás, tú.

Puede que no funcionemos. Puede que me canse de sustituir lo que me rompes. Puede que el vino sea el único atajo para hablar en serio. Puede que te quedes en el bucle un rato porque no tienes un lugar mejor dónde estar. Lo que sea. Pero prepárate, porque si salimos bien, serán los días más divertidos de tu vida.

Estoy a una película romántica de comprar un billete y presentarme frente a tu puerta.

More at:
Facebook
Tumblr
Google+

Mi CV dice de mí que voy de SEO con título en PPC y me va el SMO. Qué locura. Los desconocidos dicen de mí que rubia lista en mano es tan poco habitual que se dejan encandilar. Yo digo que Jekyll&Hyde y aquí no ha pasado nada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *