• libertad
    Archivo,  Introspección

    Cuatro Estaciones

    Lo primero que aprendes cuando caes es que el suelo está más duro de lo que parecía a simple vista. Y en lo primero en que piensas es por qué yo, aquí, y justo ahora. Como si hubiera una buena estación para tropezar. Lo segundo que aprendes es que todas esas capas de autoconfianza y determinación de poco sirven cuando pierdes el equilibrio. Te pilla por sorpresa, y se te cae la fuerza a los pies. Y más abajo aún. Pocas cosas recuerdo con mayor nitidez que el cambio de estaciones entre estaciones. Este verano supone el fin del gran círculo que dibujamos nada más conocernos. Porque no hemos dejado de dar vueltas desde entonces.