• Notas

    370

    Es curioso lo que te depara la vida y el formato que traen algunas lecciones que aprendes cuando menos te lo esperas. Es cierto: no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes pero, ¿y si no echas de menos lo que tenías porque no crees haberlo perdido? 

    Tan segura estaba de la decisión que tomé, tan convencida estaba de lo fuerte que era, que me olvidé de abrir la maleta de recuerdos que traje conmigo. Aún está en una esquina, esperando a que el momento valiente llegue a mí, entre el “no tengo tiempo” y el “no tengo ganas” Pero siempre conseguía posponerlo justo a tiempo para evitar chaparrones internos, porque quién quiere lloverse con la que cae cada día en Edimburgo.

    Llevo casi tres meses en Escocia sin apenas pensar en el ayer por falta de un hoy sobre el que descansar cómodamente. Y una vez más, el golpe me ha tocado donde menos lo esperaba, cuando menos lo esperaba. Ha sido ver el anuncio de Lotería de Navidad de este año para demostrarme lo equivocada que estaba. Porque siempre hay tiempo para descansar de tanta valentía, aceptar que solo eres un ser humano más, y llorar.

  • Archivo,  Recomendaciones

    Diciembre 2014 – Recomendaciones

    Ya estamos en diciembre, el mes del frío,  las luces, el vaho de colores, las galletas caseras y todas esas preguntas que quedaron sin responder. Porque ya estamos en la recta final de un nuevo comienzo, pero aún así, toca darle vueltas, hacer balance y prometer lo que no seremos capaces de cumplir. Esta vez os traigo de todo un poco: música, películas y planes navideños, y otras opciones que poco tienen que ver con estas fechas pero que, con frío, entran mejor. Let’s go!

  • Archivo,  Opinión

    Esa cosa llamada Navidad

    Esa cosa llamada Navidad. ¿Por qué? ¿Por qué la Navidad me OBLIGA a ser feliz? ¿Y si soy una persona que no tiene nada? ¿Y si he perdido a alguien importante? ¿Y si no tengo familia? Dime tú cómo podría ser feliz. Muchas personas, día tras día, se cobijan bajo el techo de las estrellas, el único calor que conocen son las bolas de periódicos que se colocan entre la ropa para no morir congelados, el único cariño que han recibido son las pocas limosnas que les damos.